Festival Internacional de Fotografia y Artes Visuales
NICE TO MEET YOU
DÌAS: 22, 23 y 24 de octubre de 2009 en Auditori Enric Granados de Lleida.
Tres días para compartir, debatir, aprender y disfrutar de la fotografía y el arte de primer nivel, acompañados de artistas nacionales y extrangeros, algunos ya consagrados, otros jóvenes talentos... pero todos nos sugerirán e inspirarán a través de su propia obra y de sus conocimientos
Joan Fontcuberta, Gabino Diego, Cinthya Araf, Cécile Decorniquet, Valentín Vallhonrat y muchos otros configuran el programa de conferencias. EMERGENT es un festival lúdico y creativo que trabaja en torno al medio fotográfico y audiovisual, está organizado por la Asociació de Fotògrafs Professionals de les Comarques de Lleida.
El libro de las manos: Autorretrato con ojos blancos
En el proceso de elaboración de los licores, cuando éstos envejecen en barricas, se produce la evaporación de parte del alcohol que contiene el destilado, entre un uno o un dos por ciento al año; este tanto por ciento se denomina la parte de los ángeles.
En la exposición La parte de los ángeles , Esther Ferrer emplea distintos productos, que al evaporarse, al igual que pasa con los licores, llenan la atmósfera de olores.
Esther Ferrer en el Espai 4 del Casal Solleric hasta el 08/11/2009
Esther Ferrer es conocida por sus performances, que realiza individualmente o formando parte del grupo ZAJ (disuelto en 1996). A principios de los años 6O creó junto con el pintor Jose Antonio Sistiaga, el primer Taller de Libre Expresión germen de muchas otras actividades paralelas, entre ellas una Escuela experimental en Elorrio (Vizcaya). A partir de mediados de los años 7O, retoma su actividad plástica con fotografías trabajadas, instalaciones, cuadros basados en la serie de números primos, objetos...
Serie: Números primos
ESTHER FERRER, TOM JOHNSON
El poema de los números primos
Tras algunos años, en la década de los 70, realizando proyectos con estructuras geométricas definidas únicamente en función de mis propios criterios , sentí la necesidad de pensar otras en las cuales mis preferencias estéticas jugaran un papel secundario. Estructuras libres que pudieran evolucionar por si mismas, según su lógica intena..
Durante algún tiempo no conseguí un resultado que me satisfaciera hasta que una noche soñé con los números primos , así empecé la serie, EL POEMA DE LOS NUMEROS PRIMOS.
Al principio fue bastante descorazonador, amigos matemáticos me decían que nunca conseguiría una estructura válida pues los números primos no son previsibles. Lo único que se sabe, me decían, es que su frecuencia disminuye a medida que se avanza en la serie.
Efectivamente tarde bastante tiempo en comprender que era mejor no prever nada, dejar que la estructura evolucionara en función de la dinámica interna de la serie, lo que da como resultado que cada obra es diferente, aunque aplique el mismo sistema para visualizar el movimiento de la serie,
Algunas veces comienzo por 1, 2, 3, 4 etc. , pero también lo puedo hacer por 3.000 ó 4.000 e incluso 15.000.000 o más o por 41, según la observación de Stanislav Ulam, lo que da una línea ininterrumpida de 40 números primos. Otras veces, decido privilegiar los números gemelos, es decir aquellos dos números primos que están únicamente separados por un número entero, como 11 y 13 por ejemplo. Hace ya muchos años realice un cuadro (hilo sobre lienzo) con los dos números primos gemelos más grandes que se conocían en la época, tenían 703 cifras; en 1993 el número primo más grande tenía ya 258.716, con la evolución de las computadoras supongo que hoy se pueden calcular primos con un número de cifras mucho más importante.
Lo primero que sorprende cuando se comienza a trabajar con la serie de los números primos es que - cualquiera que sea el sistema utilizado - el resultado es siempre equilibrado, hermoso, y lo segundo que cuanto más grande es la obra, es decir cuanto más números la forman, más interesante es la estructura, nunca simétrica, siempre en movimiento, por ello siempre he pensado en realizar obras monumentales como suelos, muros, tapicerías etc.
Al penetrar el universo de los números primos se tiene la sensación que de que son la traducción, el reflejo, de un caos universal, magnífico, continuamente en evolución, que no se repite jamás, pero que pese a ello, es siempre el mismo. Un caos en cuyo interior parece existir un orden, un orden extraño, curioso.
Trabajar con esta serie es fascinante y tranquilizador al mismo tiempo, es un a tarea minuciosa - nunca estoy segura de no haber cometido algún error - obsesionante, tan obsesionante, que llega un momento en que hay que abandonarlo, al menos durante cierto tiempo, pues al intentar penetrar ese hipotético y curioso orden que imagino puede existir en el caos, se corre el riesgo de partir muy lejos, incluso demasiado lejos... allí donde quizás no hay retorno posible.
Esther Ferrer
LOS NUMEROS PRIMOS: MATEMATICAS Y ARTE
Para empezar la serie de los números primos es curiosa:
1, 2, 3, 5, 7, 11, 13, 17, 19, 23, 29, 31 ......
¿Por qué salta seis números, del 23 al 29?
¿Por qué encontramos con frecuencia números primos con una diferencia de dos, lo que se llama números gemelos, como por ejemplo 17 y 19 ó 29 y 31?
Hoy se sabe que habrá números primos hasta el infinito y que la distancia media entre ellos será cada vez más grande, incluso se puede probar que algunos meganúmeros son primos, como por ejemplo
2216091 - 1
que será un número de 65.050 cifras, si se escribe normalmente.
Pero hay muchas cosas que no sabemos, por ejemplo no se ha encontrado todavía una fórmula para calcular el 500° número primo por, ni la fórmula exacta que nos dé la cantidad de números primos entre 9.000 y 10.000. Cuando se pregunta a un matemático si 791 es un número primo o no, la respuesta es consultar una tabla o pedir a la computadora que divida 791 por todos los números primos hasta 23.
Por todas partes encontramos dilemas, frustaciones, cuestiones no resueltas desde Euclides y Eratostenes, pero el hombre es pretencioso y piensa que puede llegar a encontrar un orden en el universo, convencido de que existen fórmulas para los fenómenos naturales y que un día comprenderatambién la serie de los números primos.
Mientras los matemáticosintentan progresar en sus investigaciones, hay artistas que intentan mostrar cosas que ni las tablas ni los ordenadores consiguen, y este es el objetivo principal de muchos de las obras que Esther Ferrer ha dedicado a este tema. En cada obra, distribuye, relaciona, colorea, enmarca los números primos según un sistema diferente de reglas estrictas y en cada obra la red de los números primos se manifiesta de una manera diferente.
¡Miren, cuenten, midan! ¡Observen el orden del universo!
Esta exposición presenta una selección de los retratos que el fotógrafo Malick Sidibé (Soloba, Mali, 1936) realizó entre 1964 y principios de los años ochenta en su estudio de un barrio popular de Bamako (Mali). Generalmente, Sidibé hacía sólo una toma -sus clientes no podían costearse más- que era positivada en un pequeño formato tipo tarjeta postal. Además, su estudio tenía unas dimensiones muy reducidas y sólo disponía de un modesto sistema de iluminación y de unos pocos y sencillos elementos decorativos, sobre todo, telas lisas o con rayas verticales.
Los retratos de Sidibé –que en el año 2007 recibió el León de Oro de la Bienal de Venecia y este mismo año ha sido Premio PHotoEspaña Baume & Mercier 2009- tienen una fuerte coherencia y consiguen reflejar la diversidad y complejidad de la sociedad maliense.
La voz de Oumou Sangaré acompaña las imágenes de Sidibé
Entrevista a Malick Sidibé
Malick Sidibé nos espera sentado en la galería Oliva Arauna. Lleva una larga túnica verde con dibujos abstractos de color blanco. Cuando llegamos nos recibe con una amplia sonrisa y parece que sonríe con su mirada también.
Su presencia enseguida se hace presente en la habitación y la envuelve. Es una de esas personas que no deja indiferente. Desde el principio habla con entusiasmo, recordando cada mínimo detalle de sus fotografías, aunque hayan pasado ya cincuenta años desde entonces.
En ocasiones parece alejarse, como si de pronto volviera a su estudio de Bamako, y habla con los ojos cerrados, recordando esos días en los que retrató la historia de su país y que le convirtieron en uno de los fotógrafos más influyentes del momento.
Desde 1960, Malick Sidibé (Mali, 1936) realizó fotografías en su estudio de Bamako, Studio Malick. Estas imágenes documentan la cultura popular de su ciudad con una mirada pura. La gran cantidad de fotos que obtuvo durante los años 70 dieron lugar a una vasta catalogación de tipologías urbanas conseguidas mediante una labor de documentación sincera y exenta de complejos de superioridad. El resultado: una fotografía alejada de los prejuicios de la mirada occidental hacia otras culturas.
PHE- Ahora es un fotógrafo reconocido y sus fotos viajan por todas partes ¿Cómo comenzó en este mundo?
Malick Sidibé- Estudié en la escuela de artes porque me gustaba dibujar. Después comencé con la fotografía trabajando con un fotógrafo francés en el año 57. Entonces era el fotógrafo más joven de la ciudad.
Por suerte yo era el único que tenía un flash y así empecé a hacer las fotografías de las fiestas nocturnas. Estaba en el estudio hasta la media noche o la una de la madrugada hasta que me iba a hacer fotografías por las fiestas. Regresaba a mi estudio, revelaba y el lunes y el martes colgaba las fotos en mi negocio y así los jóvenes venían las fotos y escogían las que más les gustaban.
Mi estudio siempre estaba animado porque todos los jóvenes venían para ver las fotos de las fiestas. Conocía a todos, hoy en día me sigo acordando de la cara y del nombre de la mayoría.
PHE- La independencia de Mali se produjo en el año 1960 ¿Cómo influyó la nueva situación política en su propio trabajo?
MS- No fue tanto la independencia como la música occidental lo que cambió muchas cosas en aquella época. Lo que realmente fue una revolución fue la música, porque desde 1957 llegó música rock, Ula-hop, swing… La música fue la verdadera revolución de Malí.
PHE- Además de las fotos de las fiestas tiene una gran cantidad de retratos en su estudio…
MS- Comencé a fotografiar los jóvenes en las fiestas desde 1957 y después continué con los retratos, ya que la fotografía tiene una amplia tradición en Mali. Para la gente de mi país es importante tener fotografías sobre sí mismos para poder enseñárselas a su familia, a sus amigos… es una especie de acto social.
Desde los años 60 empecé a hacer fotos en mi propio estudio. Todo el mundo iba allí porque en aquella época hacer un retrato era muy barato. Sobre todo a los jóvenes les gustaba mucho hacerse fotos con sus mejores galas, con sus pendientes nuevos, sus cabellos rizados, mostrando su mejor reloj, sus pulseras… A todo el mundo le gusta estar bello en las fotografías.
Había gente que quería hacerse un retrato individual para mandárselo a sus amigos, siempre con sus zapatos nuevos, su corbata… también había personas que querían hacerse fotografías con su rebaño, con su moto… para enseñar sus pertenencias a los demás, para enseñar a los demás su vida.
PHE- ¿Cómo valora la evolución de su trabajo desde que comenzó hasta la actualidad?
MS- Cuando empecé a fotografiar jamás imaginé que después de unos años mis fotos viajarían por todo el mundo. Hacía fotografías para la gente, para mi país… jamás imaginé lo que pasó después. Mis fotografías son una forma de turismo porque cuando las observas es como si viajaras a Mali. La fotografía es la realidad, nunca dice mentiras, esto es muy importante para mi. He revelado todos mis negativos y lo tengo todo clasificado en mi estudio.
PHE- Los medios fotográficos han cambiado mucho en los últimos tiempos. Usted, sin embargo, ha seguido fiel a la fotografía analógica…
MS- Comprendo que la fotografía digital es mucho más barata y simple, pero para mi no es la verdadera fotografía. Con la fotografía analógica tienes que enfocar la imagen, ir al laboratorio, revelar y trabajar. Con la fotografía analógica no se puede engañar, muestra toda la realidad. Con la digital puedes modificar las imágenes.
Creo que con la fotografía analógica si, por ejemplo, fotografías un perro y luego la miras bien puedes ver como el perro mueve la cola…es todo realidad.
PHE- En su dilatada carrera fotográfica ha habido muchas fotos que han pasado a la historia, convirtiéndose en verdaderos iconos de una época importante para su país…
MS- Tengo mucha satisfacción en mi vida profesional. Es difícil elegir un buen momento. Tengo muchos negativos y hay muchas fotos que me gustan mucho, por ejemplo me gustan los retratos de los niños pequeños en los que los niños sonríen. Para mi eso es una gran satisfacción. Esta foto en la que salen dos chicos bailando es de la que más ha gustado a la gente y es la más conocida. Se llama “la noche de la navidad” (1963). A mi no es la que más me gusta.
Una de mis fotografías favoritas es en la que aparece un chico es muy elegante bailando con la hija del primer ministro del primer presidente de Mali. Hoy esta mujer es musulmana y lleva velo. Si viera la foto seguro que diría “Esa no soy yo”.
Me acuerdo de los nombres de casi todas las personas que salen en mis fotografías. Sino recuerdo el nombre, si recuerdo a su padre, qué hacen ahora, si tienen hijos… También me gusta la fotografía de un chico nigeriano que era modista. En esta foto el chico abre los brazos y dice:”La vida es maravillosa”.
PHE- Su estudio en Mali sigue abierto hoy en día ¿Sigue haciendo fotografías allí?
MS- Hoy día son los extranjeros, sobre todo europeos, los que van a mi estudio a conocerme porque es gente que conoce la historia de la fotografía. Van a allí a hacerse un retrato.
Una cosa muy particular y extraordinaria es que ahora todo Mali conoce mi estudio. Los niños, que normalmente llaman a los hombres adultos “papá” o “tontón”, me llaman por mi nombre, porque para un artista lo importante es el nombre. También hay mujeres del campo que han llamado Malick a sus propios hijos, eso me llena de orgullo. Creo que hay 4 ó 5 con mi nombre.
PHE- ¿Cómo ha cambiado la vida en Mali desde las fotografías que podemos ver en su exposición hasta la actualidad?
MS- El país ha cambiado mucho desde los años 60, ahora la gente prefiere vestirse con la ropa de Mali porque hay una industria de algodón muy fuerte e importante. Antes la gente prefería la ropa europea, pero ahora la gente está volviendo a la ropa tradicional. Los jóvenes siguen prefiriendo la ropa occidental. Son los jóvenes los que cambian el mundo, no los viejos.
En los años 60 las chicas se escapaban de sus casas para irse a bailar. Le echaban algo en el vaso de agua de su padre para que se durmiera y no se diera cuenta cuando ella escapaba. La madre siempre era cómplice de la chica y era quien le abría la puerta cuando ella llegaba de madrugada. Cuando las chicas terminaban los estudios el padre estaba obligado a hacer una fiesta. Así es como los viejos se convencían de que bailar no era tan malo ni tan grave.
PHE- Parece imposible que en una carrera tan larga no haya habido momentos difíciles…
MS- No he tenido muchos problemas en mi vida profesional. La gente que sale de mi estudio casi siempre sale contenta, aunque a veces hay alguno que ha sido más difícil de fotografiar, pero sin dar demasiados problemas.
Si tuve algunos problemas con los militares, ya que también hice fotografías del golpe de estado. Creo que era necesario retratar ese momento. Tenía miedo de perder la vida, porque yo no era periodista y no estaba autorizado para fotografiar.
Todavía conservo esos negativos. Tengo fotos de la milicia con sus fusiles. También fotografié el golpe de 1968, ya que conocía a los militares por haber hecho el servicio militar y me llamaron para fotografiar. Pero en un momento llegó el general y me preguntó: “¿Qué estás haciendo aquí?” Yo le dije: “Hago fotos”. Los otros militares tenían miedo y se escondieron. El General se enfadó mucho y me quería confiscar la película. Me llevaron a la comisaria pero afortunadamente allí me encontré a un amigo y estuvimos hablando un rato amigablemente. Me quedé hasta las cinco de la tarde y al final el general se olvidó todo y pude llevarme las películas conmigo. El tipo que me arrestó tenía un bazoca en su coche y pasé un poco de miedo, pero por suerte al final no hubo problemas.
PHE- Ahora tiene una exposición individual en la galería Oliva Arauna y su obra forma parte de la exposición colectiva Años 70. Fotografía y vida cotidiana ¿ Qué sensación le produce?
MS- Estoy contentísimo de tener una exposición de la galería de Oliva Orauna y formar parte de la exposición colectiva Años 70. Fotografía y vida cotidiana. La noche antes de la inauguración no he podido dormir, pero a ratos he tenido sueños muy buenos, parecía que iba a tocar el cielo con mis dedos. Después de esto pienso que debo seguir haciendo mucho más y mucho mejor.
Entrevista publicada en la edición digital de Photo España
Retratos de Malick Sidibé en el Casal Solleric (Palma) hasta el 8 de noviembre de 2009.
Pintura, escultura, música, danza, audiovisuales o performances, prácticamente todas las galerías de Palma y muchas de la Part Forana mostrarán esta noche sus propuestas.
Sa Nostra Art Report. Roland Fischer, Albert Pinya, Juan Muñoz, Núria Marqués i Miguel Ángel Campano.
Casal Solleric
Malick Sidibé
Los retratos del fotógrafo Malick Sidibé (Mali, 1936) galardonado con el Premio PHotoEspaña Baume & Mercier 2009. Los cómics de Big John Buscema, una muestra en la que se pueden ver más de un centenar de páginas originales y algunos bocetos inéditos. Además de las exposiciones de Amparo Sard y Esther Ferrer.
La Misericòrdia
´Noves Presències´, Exponen galerías de diferentes localidades. Addaya de Alaró, Bennassar de Pollença, Marimón de Can Picafort, Matisos de la Colònia de Sant Jordi, Miquela Nicolau de Felanitx, Can Janer de Inca, CCA Andratx y Artara de Maó. En el se realizará un Rangoli, dibujo tradicional de India, y actuará el grupo Wonderbrass.
La Caja Blanca
Almagul Menlibayeva, con la vídeo instalación Kissing Totems, y la instalación de Kira Ball.
Almagul Menlibayeva
Kissing Totems trenza una historia que se nutre de los recuerdos de infancia de la artista, así como los rescoldos de las culturas que han sabido mantenerse vivos en su tierra natal. Las escenas que representan los protagonistas de la película escenifican historias transmitidas oralmente por los chamanes que otrora fueron nómadas, a la vez que evocan rituales solapando religiones ajenas que sin embargo han sido asimiladas por la población (el velo del Islam, y los símbolos del cristianismo ortodoxo), junto con historias de personajes mitológicos como el Peris que representa el erotismo y la sexualidad femenina. Como telón de fondo, aparece un paisaje poblado por cáscaras de fábricas, máquinas arcanas, y estructuras de edificios invadidos por pájaros, haciendo alusión a las cicatrices e incongruencias que dejó tras de sí el régimen soviético. Para realizar la obra, uno de los grandes referentes que utilizó la artista como fuente de inspiración, fueron escenas de la película Stalker de Andrei Tarkovsky. Mientras que la obra de Menlibayeva utiliza lenguajes pertenecientes al siglo XXI (el video arte, la fotografía y la performance), las imágenes que proyecta en gran formato sobre las paredes desnudas de la galería ejercen un magnetismo ancestral sobre el espectador.
Ses Voltes Los trabajos de los finalistas y ganadores de Art Jove 20.
Espai Ramon Llull ´Praxis Mmix´ colectiva de 17 artistas.
Horrach Moyà Colectiva de Susy Gómez, Joana Vasconcelos, Carles Congost, Jorge Mayet, Jaume Simó y Peter Zimmermann.
Joan Oliver Maneu Juli Ramis, en el Nou Espai ofrece una selección de ´maestros de la pintura mallorquina´.
SKL Retratos de Marcelo Víquez.
Ferran Cano Pep Guerrero
Maior Serie de esculturas ´elásticas de Victoria Encinas.
Galería Joanna Kunstmann
Nuevas obras de Stefan Gnad. Estos trabajos de Gnad en papel, están realizados con la técnica de acuarela con predominio de pequeños formatos. Con su estilo narrativo, nos deja ver a través de los más de sesenta cuadros y diarios ilustrados que se expondrán, los paisajes del norte de Alemania. Lo figurativo forma el concepto esencial de estos trabajos. Pero Gnad reduce y concentra sus figuras de forma que los contornos surgen sutilmente de los fondos lavados. Las inscripciones en caligrafía antiqua complementan las historias que el artista nos cuenta.
Y sigue ... porque prácticamente todas las galerías inauguran exposición. Para cerrar fiesta en Es Baluard.
Dies de vinil i cançons (Días de vinilo y canciones)
Exposición: Cançoníssima Dies de vinil i cançons Data: Hasta el 30 setembre 2009 Comissariat: Jesús Prats Institucions: Fundació Josep Renau / Octubre Centre de Cultura Contemporània / Ajuntament de Palma Lloc: CASAL SOLLERIC (Palma)
Memòria gràfica de la Nova Cançó Art i disseny d’un fenomen avanguardista històric La major col•lecció gràfica del moviment de la Nova Cançó
Lluis Llach - Cant de l'enyor (Canto de la añoranza)
Prop de dos-cents peces componen aquesta mostra de caràtules que reivindica la modernitat gràfica de les portades de vinils i ens introduïx de ple en una època en la qual la música va representar un canvi social determinant en plena dictadura. El fons de Cançoníssima prové dels gairebé 4.000 discs de música en català, entre CDs, vinils i casettes, del col•leccionista valencià Jesús Prats. Es tracta d'una exposició que commemora dos cinquantenaris: l’aparició del primer disc de música moderna en català, gravat per les Hermanas Serrano el 1958, i la publicació, un any després, d’un article de Lluís Serrahima en la revista Germinabit, amb el titol “Ens calen cançons d’ara”, que suposaria el germen del que després es denominaria la Nova Cançó, un moviment artístic i musical que en ple franquisme va impulsar la reivindicació de l'ús normal del català en l'àmbit de la cançó.
Àlbums històrics d’Els Setze Jutges, Raimon, Joan Manuel Serrat, Lluís Llach, Maria del Mar Bonet, Ovidi Montllor, Guillermina Motta, Núria Feliu, Carles Barranco, La Trinca, Pi de la Serra, Jaume Sisa, Al Tall, Els 4 Z, Pavesos o Pau Riba, per citar uns quants, poblen les vitrines al costat d'obres de Joan Miró, Tàpies, Guinovart, Alfaro o Equip Crònica, que mostren la revolució que va suposar la incorporació del disseny gràfic a les caràtules dels discs durant les dècades de 1960 i 1970.
LA CREACIÓ D’UNA NOVA CANÇÓ
Ara fa tot just cinquanta anys que naixia un dels moviments més importants (o, si més no, el més popular) que ha donat la cultura catalana durant el segle XX i, segurament, en tota la seva història. Parlam de la Nova Cançó, el fenomen musical i artístic que es transformaria en un dels fets més singulars de la nostra història contemporània com a moviment cultural, cívic i musical.
Cançoníssima és una gran mostra que, per primera vegada (mai s’havia realitzat fins ara una exposició d’aquestes característiques) recull la imatge gràfica que va projectar la Nova Cançó, al llarg de més de trenta anys, sobre el disc de vinil.
Des dels seus inicis, la Nova Cançó exhibirà una imatge creativa, sorprenent i avantguardista pel que fa a l’Estat espanyol i a l’univers discogràfic; una mirada gràfica que suposarà una ruptura en l’horitzó de l’edició discogràfica al nostre país, on fins aquell moment el disc només era un suport per incloure-hi la fotografia de l’intèrpret i els títols de les cançons, sense cap ambició artística ni creativa.
Dissenyadors de primera importància com Jordi Fornas al capdavant d’Edigsa, o d’altres com ara Francesc Guitart, América Sánchez, Enric Satué o Claret Serrahima, en editores com Concèntric, Ariola, CBS, Zafiro, Hispavox, etc. realitzaran alguns dels treballs més reeixits pel que fa al disseny gràfic i al disc entre els anys seixanta i setanta.
Cançoníssima és una exposició que revisa i analitza aquesta edat d’or del disc i la cançó en català a través de la imatge en l’obra d’artistes com Joan Manuel Serrat, La Trinca, Lluís Llach, Raimon, Maria del Mar Bonet, Jaume Sisa, Guillermina Motta, etc., però també recorda la generació dels 80 i 90, abans de l’arribada del CD, amb Tomeu Penya, Joan Amèric, Sopa de Cabra, Pets….
És també una mostra que recull el treball fotogràfic de noms ja clàssics de la fotografia catalana contemporània, com Oriol Maspons, Xavier Miserachs, Colita, Toni Catany, Guitart, Josep Puvill i d’altres, que varen realitzar per a la Nova Cançó un treball que fixaria uns senyals d’identitat, d’avantguarda i glamour desconeguts fins aquell moment en l’univers discogràfic i que col•locaren el disc català al gran mostrador discogràfic europeu.
Cançoníssima, per acabar, també revisa l’estreta relació que el món de l’art i la Cançó han mantingut des dels seus inicis. La col•laboració d’artistes plàstics com Joan Miró amb Raimon i Maria del Mar Bonet, o d’altres com Tàpies, Guinovart, Equip Crònica, Viladecans, Manuel Boix, Antoni Miró i d’altres, que deixaren la seva empremta sobre la coberta discogràfica i donaren al disc un relleu creatiu i insòlit entre nosaltres, que més endavant seria imitat per cantants i artistes d’altres latituds.
La mostra se’ns presenta com una gran oportunitat per contemplar les diverses estètiques, els corrents artístics d’aquells anys, la projecció sobre la imatge gràfica del disc, i per gaudir-ne; des dels primers treballs de caire més realista fins a l’arribada de l’explosió pop i psiquedèlica i la seva manifestació en un grafisme colorista i expressiu, passant per propostes més conceptuals o eclèctiques.
Per fer-ho possible, es reuneix, per primera vegada en una gran mostra, una ampla selecció de caràtules de vinils mai exhibits fins ara en públic, pertanyents a la col•lecció privada del fotògraf i periodista valencià Jesús Prats, gestador de l’exposició, la qual va ser inaugurada a València entre setembre i novembre de 2008 al centre Octubre CCC, produïda pel mateix centre i la Fundació Josep Renau, i que ara es pot veure al Casal Solleric de Palma.
Una exposició singular que atraurà tant els qui varen viure aquells anys, com les noves generacions que, ben segur, gaudiran d’aquesta gran proposta de disseny gràfic. Una estètica i uns anys que avui més que mai continuen de plena actualitat i vigència.
Eliane Elias, un exquisito plato en el Jazz Voyeur
El cocinero Pepe Pintos dedica su exposición “El color del Jazz” a la Sexta Edición del Jazz Voyeur. Fusiona música con gastronomía y pintura, inspirándose en los artistas invitados al Festival. Y la primera ha sido la pianista y vocalista brasileña Eliane Elias que inauguró esta sexta edición con un repertorio centrado en la bossa nova fusionada con jazz. Al finalizar el concierto en el Conservatorio, la fiesta continuó en el restaurante Pepe Pintos, donde pudieron verse las pinturas y saborear los platos dedicados al jazz.
“Eliane”
“Eliane” Acrílico sobre lienzo
“Palmitos y pétalos de flores”
Pepe Pintos se ha inspirado en el especial glamour, cálido a la vez que distante de la pianista, cantante y compositora de marcado carácter cosmopolita. Con “Eliane”, Pepe Pintos plantea una sensual visión de la Bossa- Nova y el Jazz a través del un carismático piano blanco que sorprende sobre un fondo del mismo color que dispersa la música a través de ráfagas. Es esta fuerte ausencia de color la que contrasta con un gran estallido de flores y colores en el centro de la obra que sirve al pintor para mostrar su particular visión sobre Brasil y la música. Y es que para Pintos la música se dispersa libre, desenfadada a la vez que elegante y armoniosa como las flores, creando una etérea sensación de bienestar a su alrededor. Esta obra se presentará en simbiosis con una tapa de palmitos y pétalos de flores.
Samba triste, fragmento el film Calle 54 de Fernando Trueba.
Pepe Pintos realizará un plato inspirado en cada artista que participe en el Festival.
En este video puede verse como elabora du 'Cocina Artistica'
Remedios Varo creadora de una original, fascinante, enigmática y poco conocida obra, gracias a la cual, 37 años después de su muerte, el Museo Nacional de Mujeres Artistas en Washington, D. C. (único museo en el mundo dedicado a las obras de arte creadas por mujeres) ha exhibido una extraordinaria retrospectiva de su pintura, valorando así el nombre y el arte de “una de las pintoras más importantes del siglo pasado”. Mas ¿quién es Remedios Varo?
Ecos de una vida Los connaisseurs la presentan como una de las principales exponentes del “surrealismo mexicano tardío”, pues fue en México —país de rasgos socio culturales señaladamente machistas— donde coincidencial y paradójicamente floreció la obra de tres mujeres vinculadas al movimiento surrealista: Leonora Carrington, Frida Kahlo y Remedios Varo. María de los Remedios Varo Uranga, hija de la extravagante unión de un librepensador ingeniero hidráulico y de una devotísima católica, nació en Anglés, España, en 1908. Debido a la profesión del padre, la familia viajaba frecuentemente a través de las geografías española y norteafricana. Para mantener entretenida a la niña, que ya daba muestras de su talento para el dibujo y la pintura, el padre la sentaba a su lado mientras trazaba los planos y diseñaba los aparatos mecánicos de sus proyectos hidráulicos, pero, a todas éstas, la madre consideraba que su hija no estaba recibiendo la formación apropiada para una niña de buena familia y decidió internarla en un colegio de monjas. Cuando la familia se estableció definitivamente en Madrid en 1924, el padre, conocedor de su aptitud para la pintura, la estimula para que ingrese — a pesar del escándalo y disgusto de la madre y sus amigas— a la Academia de San Fernando, donde se convirtió en una de las primeras mujeres estudiantes de arte. En San Fernado fue condiscípula de Dalí y de Gregorio Lizarraga, con quien se casó luego de graduarse. Juntos se marcharon primero a París y después a Barcelona —en ese momento la capital del modernismo español—, y allí se vincularon con Oscar Domínguez, Esteban Francés, Marcel Jean y otros artistas de vanguardia. Al estallar la guerra civil española, Remedios se separó de Lizarraga y retornó a París. Paris era luz y arte, y el arte era surrealista. Conoció a Benjamín Peret y se unieron sentimentalmente en 1937. Peret la introdujo en el círculo de los surrealistas e, inmediatamente, se creó la empatía y afinidad entre Breton, Eluard, Crevel, Desnos, Miró, Arp, Naville y ella. ¡Nuevamente la guerra! París cayó bajo las los cascos, las botas, los tanques y la cruz gamada Nazis; Peret y Varo lo hicieron tras las rejas del gobierno de Vichy, el cual los mantuvo en un campo de concentración hasta finales de 1941 cuando con la ayuda del Comité para Rescates de Emergencia, pudieron escapar a México, donde serían acogidos por la inmensa comunidad de artistas exiliados en ese país. Corría el año 1947 cuando Peret decidió regresar a París. Varo lo acompañó, pero ya no fue la misma en Europa. Era una mexicana en París y sentía que su antiguo grupo del círculo surrealista ya no era más su gente. Extrañaba al país y al pueblo que la habían acogido y que ella había hecho suyos. Retornó a México, y esta vez fue para siempre. En 1952 contrajo matrimonio con Walter Gruen —un refugiado político austriaco—, quien, como su padre, al darse cuenta de su singular talento la estimuló y ayudó para que se dedicara exclusivamente a pintar, ya que desde su llegada a Ciudad de México se ganaba la vida como diseñadora y decoradora. De este modo nació el período más fructífero en la producción artística de Varo, el cual se vio truncado de manera intempestiva en 1963 cuando, víctima de un ataque cardiaco, falleció a la edad de 55 años. Remedios Varo, según Luis Martín Lozano (el crítico que por conocer mayormente su obra, ha sido el curador de la exposición en el MNMA), “tiene un pie en la tradición, y el otro, en la experimentación, pues sus cuadros son como enigmáticas preguntas que no tienen una respuesta específica”. Realmente, ante sus obras el espectador se tropieza con elementos que le resultan sumamente familiares y comienza a preguntarse: ¿dónde he visto este cuadro antes?
La memoria comienza a andar y desandar sin hallar la respuesta concreta, ya que ésta se encuentra en las experiencias infantiles, en los sueños y en las imágenes que pueblan el arte universal. Por lo tanto, lo ya visto está en las iluminaciones y las miniaturas medievales; en los cuadros de Giotto y Lorenzetti; en la pintura del Primer Renacimiento italiano, especialmente Fra Angélico; en Hyeronimus Bosch, Pieter y Jan Breughel y Lucas de Leiden, y desde luego, en el arte surrealista. En su obra se amalgaman los sueños, los recuerdos de la infancia, las vivencias femeninas y los temores y horrores de la guerra; la búsqueda del conocimiento y la verdad a través de la ciencia, la religión y la filosofía. Su espíritu explora y se adentra en las teorías que van desde la de la gravitación universal hasta la de la relatividad; en el misticismo, el tantrismo y el budismo zen; en el psicoanálisis y, especialmente, los trabajos de Jung; en el Apocalipsis de San Juan y el Corpus Hermeticum que comprende algunos tratados de filosofía neoplatónica y gnóstica, así como también sobre el orfismo, la alquimia, la magia, la metapsíquica, la qabbalah, etc., y el tarot. Por eso, cuando en México conoció a la pintora y escritora Leonora Carrington, de inmediato se hicieron grandes amigas, pues la sensibilidad artística compartida llegaba a tal punto que Varo se refería a Carrington como “mi alma gemela en el arte”.
El misticismo de un lenguaje visual
Fenómeno de ingravidez
En la obra de Varo la imaginación, como decía Breton, no perdona. Salvo en obras como “Hacia la torre” (1960), donde la naturaleza es sombría y predominan los colores oscuros tanto en las edificaciones como en los personajes, el lenguaje visual de Remedios Varo ilumina con su color y su magia la posibilidad de acceder a una realidad más allá de la cotidiana; de transportarse a fantásticos mundos en los cuales los hombres se transmutan en gatos, porque de ellos será el paraíso; las mujeres viajan en extrañas barcas o alimentan con puré de estrellas a la luna o reciben llamadas para ascender a otros planos de la existencia; los juglares hacen malabarismos con la piedra filosofal; las naturalezas muertas resucitan y en las nubes la Jerusalén celestial gira sin detener jamás su movimiento. Para Varo todo es posible. Al hacer uso de la decalcomanía, el fumage y el frotagge —técnicas muy usadas por los pintores surrealistas—, metaforiza el mundo interior y los cambios existenciales, de ahí que en “Gato-hombre” (1943) logre transmutar un ser en otro. Nada la detiene en su búsqueda de nuevas dimensiones metafísicas y espaciales, y para hallar el perfecto equilibrio en “Tránsito en espiral” (1962), los personajes se mueven incansablemente a través de interminables circunvoluciones alrededor de su Jerusalén celestial. Igual sucede en “Naturaleza muerta resucitando” (1963), en la que, al trastocar los conceptos de tiempo, energía y cosmos, se aleja de la racionalidad de las ciencias, penetra en el reino de la metapsíquica y logra insólitos efectos visuales. También en “Paraíso de gatos” (1955), uno de sus más fascinantes cuadros, se vale de su exquisito humor y lo pone al servicio de la imaginación y el color para burlarse de los humanos que andamos tras el paraíso perdido, pues para alcanzarlo tendremos que trasmutarnos en gatos, ya que su edén está sólo reservado para las Cleopatras y los Renés Mermelados que maullarán y jugarán felices por toda la eternidad.
En consecuencia, ante la obra de Remedios Varo hay que admitir que las tonalidades, el movimiento, la alegría, la luz y los enigmas han hecho de su imaginario una expresión de lo maravilloso, por eso en sus autorretratos “La llamada” (1961) y “Exploración de las fuentes del Río Orinoco”(1959), su radiante figura avanza portando el divino elixir o navega en beatífica gracia, pues sabe que definitivamente ha abierto la “puerta de piedra” y revelado los arcanos de la existencia donde, como decía Breton, “solamente lo maravilloso es bello”.
Lo mágico, enigmático y místico en el arte de Remedios Varo Texto de Josefa Zambrano Espinoza